La quemadura es uno de los accidentes más dolorosos que pueda sufrir un ser humano porque deja cicatrices, traumas psicológicos y estigma social. Es triste comprobar que en nuestro país 70% de los afectados son menores de 5 años. La rehabilitación es costosa, larga y penosa, y sin ella los niños afectados están destinados a sufrir discriminación y autoexclusión social.
Nuestra labor consiste en devolver la esperanza a estos pequeños que en su gran mayoría provienen de hogares pobres o en extrema pobreza. El costo de la rehabilitación de un niño quemado es aproximadamente de mil dólares al año.
Esto solo es posible gracias al apoyo solidario de personas e instituciones como TÚ.